Whitehall Guest House 4*
Servicios principales
- The lagest option:
- 3 huéspedes
- 2 camas
- 1 dormitorio
Ubicación
El hotel Whitehall Guest House Colwyn Bay, de 4 estrellas, tiene 13 habitaciones y se encuentra a 6 minutos a pie de Church of St George. Este hotel cuenta con un aparcamiento privado gratuito en las instalaciones.
El hotel está a unos 20 minutos a pie del centro de la ciudad. St Trillo's Chapel está a poca distancia del lugar, mientras que The Holy Well and Chapel of St Trillo y la Rhos-on-Sea Beach están cerca. Este hotel está situado a una distancia cercana de la bahía de Colwyn. A 7 km de distancia del Whitehall Guest House también se encuentra el Castillo de Conwy. La estación de autobuses Whitehall Road está situada a poca distancia del alojamiento.
Las habitaciones para alérgicos están equipadas con servicio de tetera/cafetera, TV de pantalla plana con canales vía satélite y detectores de humo, así como tienen un baño con ducha y una ducha, además de secador de pelo y gorros de ducha. Las habitaciones están equipadas con detectores de humo; además, ofrecen TV de pantalla plana con canales vía satélite y servicio de tetera/cafetera para el autoservicio. Las habitaciones dan al mar.
Cada mañana, el Whitehall Guest House Colwyn Bay sirve a sus huéspedes un desayuno galés completo. El establecimiento está situado a alrededor de 6 minutos a pie del restaurante el Cafe Rayner, que sirve comida británica.
Reseña de un crítico de hotel
Recientemente me alojé en el Whitehall Guest House en Rhos-on-Sea para celebrar el Año Nuevo, y debo decir que la experiencia fue tanto acogedora como deliciosamente satisfactoria. Desde el primer momento, María, con su sonrisa cálida y su excepcional servicio, hizo que nos sintiéramos como en casa, aunque el tema del pago al llegar podría haberse dejado para después, un pequeño detalle que no empañó nuestra estancia. La habitación, aunque originalmente algo claustrofóbica, fue cambiada sin problemas a una más espaciosa, lo que fue un alivio, especialmente porque venía acompañado de un amigo que no se encontraba bien y necesitaba comodidad. La pulcritud y el confort de las instalaciones fueron notables, aunque el hotel podría beneficiarse de un poco de renovación decorativa. Lo más destacado, sin duda, fue el desayuno. Teníamos una variedad de opciones, desde huevos escalfados hasta kippers, todos preparados con amor por Tony, que demostró ser un chef excepcional. Me sentí como si estuviera disfrutando de un pequeño festín, y tengo que decir que el bacon local estaba para chuparse los dedos. Es una pena que el hotel no tenga aparcamiento propio, pero la ubicación es realmente privilegiada; con un agradable paseo hacia el centro y vistas al mar que son simplemente espectaculares. Sin duda, ¡volveré para disfrutar de esta joya en Rhos-on-Sea!